Una web no es un folleto que se imprime una vez y ya está. Funciona en un servidor que hay que vigilar, tiene un certificado de seguridad que caduca, un dominio que hay que renovar y, a menudo, programas que necesitan actualizaciones. Si nadie se ocupa de todo eso, un día la web deja de funcionar, y casi nunca te enteras tú primero.

En este artículo te explico qué es el mantenimiento web, qué incluye, qué no, cuándo lo necesitas y cuánto cuesta.

Qué pasa cuando nadie mantiene una web

Estos son los problemas que más veo en webs abandonadas:

  • El navegador avisa de que la web «no es segura». El certificado de seguridad (el candado) caducó y nadie lo renovó. Muchos clientes se van al ver el aviso.
  • La web desaparece. Venció el dominio o el alojamiento y la tarjeta con la que se pagaba ya no existía. En el peor caso, otra persona compra tu dominio.
  • El formulario de contacto deja de enviar. La web parece funcionar, pero los mensajes no llegan. Puedes pasar meses perdiendo clientes sin saberlo.
  • Te la hackean. Sobre todo en webs hechas con WordPress y muchas extensiones: si no se actualizan, cualquier fallo conocido se puede aprovechar para llenar tu web de publicidad o usarla para enviar correo basura.
  • No hay copia de seguridad. Cuando algo se rompe, no hay forma de volver atrás y toca rehacer la web.
  • La información está vieja. Horarios antiguos, precios de hace dos años y fotos de un local que ya no existe. No rompe nada, pero da muy mala imagen.

Qué incluye un buen mantenimiento

Vigilancia continua

Un sistema comprueba la web cada pocos minutos, día y noche. Si se cae, se recibe un aviso al momento y se arregla antes de que lo note la mayoría de tus clientes.

Copias de seguridad

Copias automáticas y guardadas fuera del servidor de la web, para poder recuperarla aunque el servidor falle. Lo importante no es solo hacerlas, sino comprobar de vez en cuando que se pueden restaurar.

Actualizaciones de seguridad

Del servidor, del programa con el que está hecha la web y de sus extensiones. Es la parte que más protege frente a ataques.

Renovaciones a tiempo

Dominio, certificado y alojamiento, sin sustos ni webs caídas por un pago que falló.

Pequeños cambios

Cambiar un horario, un precio, una foto o un texto sin tener que pedir un presupuesto cada vez. Suele incluirse un número de horas al mes.

Un informe sencillo

Cada mes, un resumen claro: si la web ha estado disponible, qué se ha actualizado y si hay algo que mejorar.

Lo que no suele incluir

Para evitar malentendidos, conviene saber qué queda fuera de un mantenimiento normal: un rediseño, secciones nuevas grandes (una tienda, una zona de clientes), escribir contenido nuevo cada semana o gestionar tus anuncios. Todo eso se presupuesta aparte.

¿De verdad lo necesitas?

Depende de cómo esté hecha tu web y de cuánto dependas de ella.

Si tienes una tienda online o recibes reservas por la web, sí. Cada hora caída son ventas o clientes perdidos, y una tienda maneja datos de clientes y pagos que hay que proteger.

Si tu web está hecha con WordPress y varias extensiones, también: las actualizaciones no son opcionales.

Si tienes una web sencilla hecha a medida, como las que hago yo, sin extensiones de terceros, el riesgo es menor y el mantenimiento se centra en vigilarla, renovar a tiempo y hacer los cambios que necesites. Aun así, alguien tiene que estar pendiente.

Si prefieres ocuparte tú, puedes hacerlo: apunta las fechas de renovación del dominio y del alojamiento, comprueba una vez al mes que el formulario llega, que el candado sigue ahí y que tienes una copia reciente. Lo que no conviene es no hacerlo nadie.

Cuánto cuesta el mantenimiento

Tengo dos planes, y los tres primeros meses van incluidos en el precio de cualquier web que te haga:

Esencial, 99 €/mes (para la Web Profesional): alojamiento, dominio y certificado SSL, vigilancia 24/7, copias de seguridad semanales, actualizaciones de seguridad, soporte por correo con respuesta en 48 horas, informe mensual y una hora de cambios al mes.

Completo, 199 €/mes (para la Web Corporativa y la Tienda Online): todo lo anterior más copias diarias, soporte prioritario en 24 horas, actualizaciones de contenido, revisión SEO mensual, optimización de velocidad y tres horas de cambios y mejoras al mes.

En los dos planes van incluidos el alojamiento, el dominio y el certificado SSL: mientras tengas el mantenimiento, no los pagas aparte. Los precios son sin IVA y no hay permanencia: después de los tres meses incluidos, puedes darlo de baja cuando quieras avisando con 15 días. Tienes el detalle en la página de tarifas.

Cinco preguntas antes de contratar un mantenimiento

  • ¿A nombre de quién está el dominio? Tiene que estar a tu nombre. Si un día cambias de proveedor, te lo llevas.
  • ¿Dónde se guardan las copias y cada cuánto? Mejor fuera del servidor de la web.
  • ¿Cuánto tardan en responder si la web se cae? Pide un plazo concreto, no «lo antes posible».
  • ¿Qué cambios entran en la cuota? Que te digan cuántas horas al mes y qué tipo de cambios.
  • ¿Puedo irme cuando quiera? Pregunta por el compromiso mínimo y si te entregan la web y sus datos al terminar.

Si ya tienes una web y no sabes en qué estado está, escríbeme. Le echo un vistazo y te digo qué le falta, sin compromiso.

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